Los organizadores calculan que asistieron no menos de 4.000 personas.
El Polideportivo de Carrasco del Centro Gallego de Montevideo abrió sus puertas para recibir a un aluvión de gente que, según los organizadores, no debió ser menor a las 4.000 personas. Gallegos, sus descendientes, españoles de otras regiones y público en general se dieron cita para pasar una jornada a puro canto y baile. Se montaron dos grandes escenarios, uno en el gimnasio cerrado y otro en el parque de la institución, en torno a los cuales se reunieron los presentes para disfrutar de los distintos grupos que se fueron presentando a lo largo del día.
Paella, anchoas a las brasas, calamares y el criollo asado con cuero entre otras ofertas gastronómicas fueron las preferidas por los concurrentes, mientras muchos paisanos aprovechaban la oportunidad para reencontrarse y recordar anécdotas alrededor de una mesa degustando los platos típicos.
Entre las actuaciones más aclamadas la del popular ballet folclórico “Alborada”, que exhibió su virtuosismo artístico mientras en el gimnasio cerrado se bailaba al ritmo del pasodoble. Otra actuación que despertó el aplauso y la participación del auditorio fue la de la Tuna San Felipe y Santiago que luego de su actuación bajó del escenario para mezclarse con el público entonando en forma conjunta temas populares por largo rato.
Entre conjuntos de baile y orquestas, que al decir de muchos de los presentes hacían difícil decidir qué espectáculos presenciar, fue transcurriendo la jornada. Manifestando la alegría del día vivido algunos dirigentes del Centro reflexionaban que uno de los puntos altos, al margen del imponente marco de público, fue la presencia de muchos montevideanos que sin tener ascendencia española se hicieron presentes para disfrutar de una parte de la cultura ibérica, hecho que no hace más que evidenciar los fuertes lazos que hermanan a ambos pueblos.

